Si tus niños son de la generación Alpha, probablemente no entiendes ni la mitad de las cosas que dicen: “troll”, “noob”, “challenge”, “MMOGs” y demás. Recientemente te han contado que quieren ser “hackers” y esto te resulta familiar, pero por malos motivos, ¿acaso tu niño quiere ser un criminal cibernético?

¡Que no cunda el pánico! Todo lo que escuchaste sobre los Hackers no necesariamente es cierto. Si bien todos tenemos en nuestra mente la imagen de estos espías encapuchados que operan desde la oscuridad, es solo uno de los tantos mitos que giran en torno a esta profesión legítima. En realidad, los Hackers son mucho más que “piratas” de la era digital. En este artículo encontrarás toda la información que necesitas para comprender por qué tus hijos querrían ser Hackers y qué potencial tiene este interés en el futuro.

¿Por qué mi hijo/a querría ser hacker?

Seguramente eligió esta carrera porque sus usos le resultan sumamente atrayentes. Los niños con un simple tutorial en internet aprenden a “hackear” un juego para conseguir vidas y monedas infinitas (¿recuerdan el “motherlode” de los Sims?), desbloquear niveles o poder usar la versión paga de una app sin siquiera gastar un centavo. En síntesis, lo que más les gusta es jugar a la vida en modo “experto”.

Es esperable que, gracias a esto, en el imaginario de los niños, ser un “hacker” signifique tener un conocimiento absoluto y gran poder sobre la tecnología para tomar atajos. Sin embargo, por muy jugoso que parezca, es una rama específica de la ingeniería informática que requiere de mucha preparación y años de estudio.

¿Qué son los hackers?

Por definición, un hacker es “una persona experta de la tecnología informática que se dedica a realizar alteraciones técnicas con buenas o malas intenciones” (computerhoy.com). En sí mismo un hacker es un profesional de la seguridad informática, que puede variar en su definición según los fines que persiga y cómo utiliza su conocimiento. Existen hackers que utilizan su capacidad para las buenas acciones y aquellos que no.

¿Cuántos tipos de hackers existen y qué hacen?

Existen dos bandos contrarios de hackers. Por un lado tenemos los “White Hat” (sombrero blanco), y en contraparte, se agrupan los “Black Hat” (sombrero negro). Estos términos, utilizados universalmente para diferenciarlos, provienen de los personajes de las películas de vaqueros, en donde los buenos portaban sombreros blancos y los malos usaban sombreros negros. Como un híbrido entre ambos bandos, tenemos a los “Grey Hat”. Veamos cómo opera cada uno:

Hackers “white-hat”

En sí, no se diferencian mucho de cualquier ingeniero/a del software. Los White-Hat son aquellos Hackers Éticos que, con sus conocimientos, se dedican a simular ataques informáticos para buscar puntos débiles en un sistema, corregir estas fallas y proteger la seguridad y los datos allí contenidos.

En su jornada,  exploran el software, el sistema, los servidores y los usuarios dentro de una compañía. Allí buscan detalladamente aquellos puntos que permitan el acceso de usuarios externos no autorizados. Los intrusos suelen utilizar la información robada para extorsionar a la empresa a cambio de compensaciones económicas.

De esta manera, los White Hat reportan estas fallas antes de que los ataques ocurran por parte de ingenieros maliciosos. Así las empresas pueden optimizar sus líneas de seguridad.

Black Hat Hackers

En contraparte, los Black Hat Hackers se dedican a poner en juego sus habilidades y realizar ataques informáticos para el robo y manipulación de datos, colapso de servidores y bloqueo de acceso al software de una empresa por parte de sus usuarios. Como fin último, procuran obtener una recompensa económica para suspender el ataque. Son también creadores de todo tipo de malware: incrustación de virus, spam, robo de contraseñas entre otros. Esta práctica no es ética y en muchos países se está modificando el código penal para sancionar este tipo de delitos online. Al ser una práctica reciente, aún existen muchos vacíos legales y falta de controles que permiten que estos hackers operen maliciosamente.

Gray Hat Hackers

En el bando intermedio se encuentran los “Gray Hat” Hackers, o de sombrero gris. Estos profesionales informáticos se dedican a traspasar los niveles de seguridad del software de una empresa y luego ofrecer sus servicios para corregirlos como empleados contratados. Es decir, atacan al sistema de una compañía para demostrar lo que son capaces de hacer en busca de que la empresa les pague el valor que ellos presupuestan.

Hay quienes discuten que esta es una práctica poco ética, ya que muchas veces no le dejan más opción a la empresa que pagar por sus servicios. También se encuentran quienes defienden esta práctica como una actividad proactiva de búsqueda laboral. Por este motivo, este grupo de ingenieros se encuentra en “la zona gris”.

¿Qué debería hacer si mi hijo/a quiere ser hacker?

En principio, despójate de todo miedo o prejuicio. Como ya has leído hasta aquí, ser “hacker” no necesiariamente tiene que ser malo, puede tomar un rumbo ético y profesional.

Muéstrate interesado por tus hijos preguntando “¿por qué quieres ser esto?”, ¡sus respuestas podrían sorprenderte positivamente!

El hecho de que los niños se interesen en la tecnología es un síntoma sano de inteligencia: comprenden que tanto hoy como en el futuro, utilizarla y dominarla será importante para tener mejores oportunidades.

¿Quieres acompañarlos en este camino? Existen muchas herramientas adaptadas a la educación inicial para adentrar a los niños en el universo de la tecnología. Aquí te presentamos un par:

Taller gratuito de desarrollo de aplicaciones móviles para jóvenes de 10 a 17 años

Taller gratuito de animaciones para niños y niñas de 6 a 10 años

¿Qué dices? Si tu hijo fuera un hacker, ¿qué color de sombrero portaría?